La colección para este invierno 2008 de Marithé François Girbaud es desenfrenada, salvaje, y no tiene limitaciones; las parkas bailan, se fruncen, se despliegan, las capuchas se convierten en amplios cuellos, el aire militar deja lugar a una dócil gabardina, la versión shearling reversible de cabra del Tíbet se convierte en un tres cuartos de piel, y los cárdigan se llevan desestructurados,
El pantalón también hace su pequeña revolución; adiós a las costuras tradicionales, se reinventa en una sola pieza con una nueva abotonadura y bolsillos al bies, y la falda pantalón aparece liberando una nube de tela plisada.
Más información: www.girbaud.com